Mónaco: millonarios en yates


El Principado de Mónaco es uno de los destinos más elitistas de Europa, así que si tienes planeado visitar esta Ciudad-estado prepara la cartera. Se trata del segundo país más pequeño del mundo, después del Vaticano, y por eso no necesitaremos más que un día para recorrerlo entero. Pese a su reducido tamaño, se encuentra dividido en 10 distritos: Mónaco-Ville, Montecarlo, La Condamine, Fontvieille, Monegeti, Larvotto, La Rousse, San Miguel, La Colle y Les Revoires.

El especial régimen fiscal bajo el que está sometido le ha traído numerosas fortunas, que se ven reflejadas en el ambiente del propio Estado, donde sus millonarios habitantes no pagan impuestos. Esto favoreció que, hasta el 2012, fuera el país con el ingreso per cápita más grande del mundo. Y, aunque no pertenezca a la Unión Europea, ha aceptado el Euro como moneda oficial.

 

 

La capital del Principado se puede decir que es Montecarlo, situada en la parte antigua de la ciudad que se encuentra en una zona rocosa, conocida como La Roca. Para llegar a esta zona hay que subir la montaña, pero vale la pena porque nos brinda unas magníficas vistas de toda la ciudad y su increíble puerto, donde se encuentran aparcados lujosos yates que caracterizan la ciudad.

 

 

En esta zona es donde se sitúa el Palacio de los PríncipesPalacio Grimaldi, y la Catedral de San Nicolás, donde se encuentran las tumbas de los reyes y de la princesa Grace Kelly). Si podéis es interesante que veáis el cambio de guardia que se hace cada día en los exteriores del mismo a las 11.55 horas.

 

Nada más llegar a Mónaco, podemos notar el ‘poderío’ que tiene este pequeño país. Escaleras y paredes de mármol, restaurantes elegantísimos y exclusivos, con menús con un precio mínimo de 60 euros (siempre nos quedará el Mc’Donalds :P), terrazas gigantes que nos transportan a cualquier película de Miami Beach, coches de lujo, yates, yates y más yates…

 

 

El Jardín Japonés, el Puerto de Hércules, situado en el distrito de La Condamine, el Casino y la Ópera de Montecarlo, son otros puntos de parada durante nuestra visita a este país.

Casino

Ópera

Tampoco podemos olvidarnos de que Mónaco es muy conocido también por su famoso circuito Fórmula 1, que presume de tener las curvas más difíciles de todos. Como el circuito pasa por el medio de la ciudad, es muy fácil recorrerlo a pie ya que las marcas se encuentran marcadas en el propio asfalto.

 

 

Sin duda, Mónaco es un destino de parada obligatoria para los amantes de los viajes y del lujo. Yo volví enamorada de este lugar. Aunque claramente si tuviera que volver tendría que ahorrar un poquito para poder disfrutar de todo lo que puede ofrecer. Os animo a que conozcáis este pequeño país, si tenéis la oportunidad, bien desde Francia como desde Italia. Estoy segura que os encantará 🙂

Entonces, ¿os animáis a pasar un día entre mucho lujo?

¡Nos leemos en el próximo post!

Saludos, viajeros 🙂

Ray


Acerca de 101motivosparaviajar

¡Hola! Soy Ray. Periodista. Viajo desde mi primer año de vida, pero lo empiezo a contar solo a partir del año 2014, cuando nace 101 motivos para viajar. ¿Te unes a esta aventura interminable?

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